Opinión

Los poderes

<P>Los poderes</P>

Cuando se habla de los poderes, inmediatamente se piensa en el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que fueron los que originalmente concibió Montesquieu. Adicionalmente, aunque varían dependiendo de las características de los pueblos, hay otros que no se pueden soslayar.

          En la República Dominicana, por ejemplo, no se puede obviar al poder económico (el empresariado) el militar (con el temor y el respeto que inspira) y el político, indistintamente de que se encuentre fuera o dentro del gobierno.

          Dentro de los poderes dominicanos, no se puede dejar de mencionar a la cúpula de Iglesia Católica. Las opiniones del cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y de monseñor Núñez Collado se interpretan como verdaderas órdenes, que acatan tanto el gobierno como la oposición.

          Otro poder inmenso, aunque opta regularmente por el bajo perfil, es el de la Embajada de Estados Unidos. Gobierno y oposición respetan su postura y se disputan su favor. ¡Cuánta independencia, madre mía!

           Excluyo a los órganos electorales, porque su dependencia del Poder Ejecutivo es muy visible. Sus miembros, mayoritariamente, son cuadros del partido gobernante. La propia prensa dominicana es muy dependiente del ejecutivo. Las excepciones: “Algunos profesionales éticos y otros que simplemente se dedican a extorsionar”.

          Un poder más independiente lo representan los denominados sindicatos choferiles, cuyos directivos principales son respetados y temidos. Con ellos hay que sentarse a dialogar o paralizan la economía del país. Sus dirigentes son empresarios que no están inscriptos en el Conep ni en otras entidades del ramo contrarias a los principios del Che Guevara.

          Se podría observar diversidad de poderes, pero llama la atención la centralización de la mayoría de los mismos de parte del Partido de la Liberación Dominicana. Dice Barón de Holbach que: “El poder absoluto fue y será siempre la causa de la decadencia y de las desgracias de los pueblos…”. Estamos muy cerca.

El Nacional

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