Opinión

Los vecinos

Los vecinos

Influyentes sectores políticos intentan encender la mecha del barril de pólvora en que se ha convertido Haití con el propósito de provocar un gran estallido que obligue a la dimisión del presidente Jovenel Moïse, sin reparar en que ese fuego social arrasaría lo poco que queda en pie en esa empobrecida nación.
La oposición política ha convocado a una huelga general a partir de hoy, por lo que aflora de nuevo la violencia política que ha provocado la muerte de 26 personas y 77 heridos, así como la destrucción de propiedades públicas y privadas.

Como síntoma preocupante de ese deterioro político y social se menciona el atentado a balazos que fue objeto el miércoles el embajador de Chile, Roberto Ampuero, cerca de la comunidad haitiana de Boutin, con saldo de dos heridos y tres desaparecidos.

Sobran las razones para que el Gobierno dominicano muestre preocupación por la situación haitiana y asuma las condignas medidas preventivas ante cualquier agravamiento de una crisis que cada día empeora y lo acerca aún más al despeñadero.

El presidente Moïse figuró entre los dignatarios invitados por Donald Trump a su mansión de Miami, hace una semana, lo que significa que Washington otorga respaldo político a su gestión zarandeada por sucesivas manifestaciones en procura de su dimisión.

La huelga general convocada para hoy en Haití no tendría efecto inmediato sobre los afanes de destituir al presidente, pero agravará seriamente la economía haitiana que ya padece elevada inflación y desabasto de combustible, por lo que la mayoría de los diez millones de haitianos sufrirían aún mayores niveles de miseria y exclusión.

Del lado dominicano debería tomarse en cuenta que ante una eventual situación de anarquía política y social derivada de acciones de fuerza impulsada por la oposición política, las masas haitianas, ante que tirarse al mar optarían por intentar cruzar la frontera terrestre.

La crisis económica, social y política de Haití empeora cada día, como lo afirman los legisladores estadounidenses Andy Levin (Michigan) y Barbara Lee (California), quienes advierten sobre el incremento de la violencia. Hay razones, pues, para que los dominicanos volteen rostro hacia el lado oeste de la isla.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación