El Nacional
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), calificó ayer de irresponsable el endeudamiento del Gobierno para conjurar el déficit del sector eléctrico.
Lisandro Macarrulla formuló las consideraciones tras criticar lo que llamó acelerado ritmo de endeudamiento del Gobierno, y aunque admitió que tuvo mucho que ver con todo lo que se vivió en materia de precio del petróleo el último año, lo atribuyó además al mal manejo del sector eléctrico.
Macarrulla recordó que el subsidio de casi mil millones de dólares en gran medida fue financiado por un endeudamiento externo, a través del Acuerdo de Petrocaribe.
Resaltó que de los recursos que se solicitan actualmente, unos 500 millones corresponden al Banco Interamericano de Desarrollo, y forman parte de un programa que esa entidad tiene en carpeta para llevar capital de trabajo a los sectores productivos de los países, y contrarrestar ligeramente sobre los efectos de la crisis.
Advirtió el dirigente empresarial que debe haber transparencia porque el mecanismo establecido para ese financiamiento procede de la banca comercial, y agregó que ese dinero viene al Banco Central, que lo canaliza a través de los bancos comerciales a los sectores productivos.
Macarrulla insistió en la transparencia, independientemente de los problemas que aquejan a la República Dominicana, y que se han acumulado durante toda su historia.
En estos momentos en que estamos compitiendo en el mundo por el capital, creo que se requiere de mayor transparencia y una fortaleza de la institucionalidad. Y si no marchamos por ese camino, lamentablemente otros países que han tenido avances reales en ese sentido nos van a llevar mucha ventaja, enfatizó.
Entrevistado en el espacio Líderes, producido por Orlando Jorge Mera en el canal 9, Macarrulla se refirió al tema de las zonas francas, al considerar que en el país se ha perdido una gran participación en ese mercado, producto de la ineficiencia y la poca competitividad reinante.
Afirmó que el fenómeno de la zona franca ha sido estudiado a profundidad por los empresarios, por lo que representa para la economía dominicana, y desde el punto de vista social, por la paz social que crea con las plazas de trabajo que tiene.
Recordó que la situación se agravaba por la pérdida gradual de mercado en el exterior, no solo de exportadores de zonas francas, sino también los que operan fuera de ese régimen, porque cuando se pierde competitividad se pierde como país, no como un sector en particular, agregó.
Recordó que en el pasado existía hasta cierto punto una economía protegida, y esa falta de competitividad solo se evidenciaba en la pérdida de exportación, pero hoy en día hay un agravante: como los mercados están abiertos, cuando pierdes competitividad también te lesionas en tus mercados domésticos.
Opinó que por esa causa se observa que la balanza comercial, como en muchos de los países de Centroamérica, en la República Dominicana ha aumentado su déficit después de firmado el tratado de Libre Comercio, y aclaró que no es porque los empresarios dominicanos sean menos eficientes que los centroamericanos.
Macarrulla entiende que el país tiene grandes amenazas, y afirmó que en el CONEP estamos planteando definir una estrategia para disminuir el impacto negativo que va a tener la crisis en el país y sacarle provecho para corregir distorsiones estructurales y grandes deficiencias que tiene el modelo de desarrollo de República Dominicana.
Admitió que esos problemas estructurales vienen desde muchos años atrás, y gravitan negativamente en los sectores productivos y fundamentalmente tienen que ver con el tema eléctrico, pero recordó que hay problemas de educación, de transporte, de convertibilidad de la moneda, y también de cargas fiscales, que afectan los costos.

