Venezuela ha solicitado a Colombia la extradición del prevenido Yoel Antonio Palmar Vergel, a quien define como el mayor capo en el tráfico de drogas entre ese país y República Dominicana y dueño de un casino de juegos ubicado en el Malecón.
Las autoridades dominicanas han decomisado en las últimas semanas más de mil kilos de cocaína que habrían ingresado por aire y mar desde Colombia vía Venezuela, lo que hace sentido con la diligencia procesal que realiza la fiscalía venezolana.
A Palmar Vergel se le sindica como cabecilla de un mentado “Cártel Malecón”, vinculado con el transporte de al menos 140 kilos de cocaína a territorio dominicano. Se señala también que es el primer capo venezolano apresado desde la detención en 2008 de Hermagora González, jefe del “Cártel La Guajira”.
Se trata de un resurgimiento del narcotráfico internacional que usa a República Dominicana para el ingreso y reexportación de cientos de kilos de cocaína hacia los mercados de Estados Unidos y Europa, actividad criminal que requiere de complicidades civiles y militares.
El caso del cargamento de drogas decomisado dentro de un avión procedente de Colombia al que el equipo de seguridad militar del aeropuerto La Romana permitió libre aterrizaje, permite advertir sobre la gravedad de un expediente de narco que ha estallado en Venezuela, Colombia y República Dominicana.
Tiene sentido también la versión no confirmada aun de que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) ha reclamado de las autoridades dominicanas profundizar las investigaciones en torno al ingreso de ese alijo de drogas en el que se implica a dos coroneles, un teniente y un asimilado militar.
De lo que se habla ahora es de un mentado Cártel del Malecón y de un capo venezolano que habría sentado raíces en Santo Domingo, al que el Ministerio Público de Venezuela define como “un sujeto de altísima peligrosidad”, lo que hace pensar en la reedición de la historia de sangre y corrupción del narco boricua José Figueroa Agosto.
Corresponde a la Procuraduría General de la República y a los mandos militares con el auxilio de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), abrir y completar la más amplia investigación posible sobre el expediente de Yoel Palmar y del Cártel del Malecón, desde donde pueden aflorar macos y cacatas.

