De acuerdo con un estudio del programa de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), República Dominicana figura entre los países con más embarazos de adolescentes. Solo Nicaragua y Honduras, con un 28 y 26 por ciento, superan a la nación, que cuenta con un 25, en la deplorable clasificación. Los factores que pondera la entidad sobre las madres prematuras contrastan con el apoteósico crecimiento de la economía.
Características como ingresos de los progenitores, niveles de educación, pobreza, educación sexual y garantía del ejercicio de los derechos son citados entre los causantes de las jovencitas convertidas en madres.
Son múltiples las consecuencias de los embarazos precoces. Por lo irregular las jovencitas tienen que interrumpir los estudios. Las revelaciones, contenidas en el estudio “Vivencias y relatos sobre el embarazo adolescente, son para que las autoridades tomen nota sobre la necesidad de adoptar verdaderas políticas educativas y en torno a la familia.

