CARACAS, AFP.- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó ayer sábado, como parte del estado de excepción decretado el viernes, tomar las fábricas que estén paralizadas y poner presos a los empresarios que cesen la producción para «sabotear el país». «En el marco de ese decreto vigente (…) tomemos todas las acciones para recuperar el aparato productivo que está siendo paralizado por la burguesía (…) y quien se quiera parar para sabotear el país que se vaya, y el que lo haga hay que ponerle los ganchos y mandarlo para la PGV (Penitenciaria General de Venezuela)», dijo Maduro durante una concentración oficialista en el centro de Caracas.
La medida podría implicar la toma de cuatro plantas cerveceras de Empresas Polar -la mayor productora de alimentos y bebidas del país- que están paralizadas desde el pasado 30 de abril por la falta de acceso a divisas para importar insumos, según la compañía, dentro del severo control de cambios impuesto en 2003 por el entonces presidente Hugo Chávez.
«¡Planta parada, planta entregada al pueblo! (…) Ustedes me van a ayudar a recuperar todas las plantas paralizadas por la burguesía», lanzó Maduro ante miles de seguidores durante un acto para activar el «motor de economía comunal», con el que promete contrarrestar la «guerra económica» que atribuye a la oposición y empresarios de derecha para derrocarlo.
Más temprano este sábado, la oposición advirtió sobre un estallido social si las autoridades bloquean un referendo revocatorio contra Maduro, durante una concentración en Caracas en la que sus dirigentes denunciaron que el estado de excepción viola la Constitución porque no fue aprobado por el Parlamento de mayoría opositora.
Maduro anunció que se inaugurará una feria económica en los alrededores del Consejo Nacional Electoral (CNE) el miércoles, para cuando la oposición convocó una nueva marcha hacia el ente comicial, en el centro capitalino, para exigir que se convoque la consulta este año.
«No van a destruir el centro de Caracas, no se vistan que no van», dijo este sábado el alcalde del municipio caraqueño de Libertador, Jorge Rodríguez, quién coordina la comisión designada por Maduro para monitorear la auditoría de las firmas recogidas por la oposición para pedir la activación del revocatorio.
Maduro firmó la noche del viernes un decreto de «estado de excepción y de emergencia económica» contra la «agresión externa» que, aseguró, se cierne sobre su país.
Autoriza ejercicios militares
El mandatario venezolano también reveló ayer que había ordenado realizar «ejercicios militares» el próximo sábado para afrontar lo que denunció como una amenaza externa tras decretar un estado de excepción.
«El próximo sábado he convocado ejercicios militares nacionales de la Fuerza Armada, del pueblo y de la milicia, para prepararnos para cualquier escenario», dijo Maduro en cadena televisiva.
Aseguró que el ex presidente colombiano Álvaro Uribe «llamó a una intervención armada» durante una reunión en Miami con dirigentes opositores, a la que asistió el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.
El representante hemisférico respaldó el reclamo opositor para que el Consejo Nacional Electoral (CNE) convoque un referendo revocatorio contra Maduro.
Maduro aseguró que el llamado de Uribe «constituye un delito internacional». Por ello, llamó «al Ministerio Público y al Poder Judicial que activemos todas las acciones, nacionales e internacionales, para enjuiciar a Álvaro Uribe y para solicitarlo a nivel internacional».
La Fuerza Armada venezolana emitió un comunicado ayer sábado para expresar «su más firme y categórico rechazo a la sistemática campaña de desprestigio y provocación orquestada desde el exterior (…), a la cual se ha sumado el señor Álvaro Uribe Vélez».
El viernes, Maduro decretó un estado de excepción y amplió los alcances de un decreto de emergencia económica vigente desde enero y cuya prórroga de dos meses expiraba este sábado.
Este nuevo decreto es «más completo, más integral», señaló Maduro, sin precisar el alcance de eventuales restricciones que podría imponer su gobierno para contrarrestar «amenazas internacionales» que atribuye principalmente a Estados Unidos. (AFP).
UN APUNTE
Oposición
La oposición venezolana presentó al Congreso un proyecto para reducir el mandato el mandato de Nicolás Madura, que vence en el 2019. El mandatario ha responsabilizado a Estados Unidos de incitar a los legisladores de la oposición en su contra.

