Editorial

Malo y caro

Malo y caro

El vicepresidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) ha sido sincero al reconocer que el servicio energético es malo y caro. Pero al estar cansados de diagnósticos los usuarios cuanto desean es que se solucione una crisis que se agrava más y más a medida que pasa el tiempo.

Se esperaba que a estas alturas la deuda con los generadores estaría al menos reducida a su mínima expresión. Pero, como si se tratara de una espada, la Asociación Dominicana de Industrias Eléctricas ha advertido que los atrasos por el suministro de energía superan los 500 millones de dólares.

No hay que dar vueltas a lo que el señalamiento significa, sino simplemente prepararse para un incremento de la tanda de apagones si en el menor tiempo el Gobierno no llega a un acuerdo de pago con los productores. Y lo más probable es que el arreglo implique apretar más a los usuarios, con todo y que se esté en un proceso electoral. Quienes cumplen con el pago del “servicio” a lo más que llegan es a quejarse por las facturaciones, pero no se lanzan a las calles a protestar contra los apagones.

Al admitir que el servicio eléctrico es el peor del continente el licenciado Celso Marranzini ha dicho una gran verdad. Y si no es el más caro tampoco debe estar muy lejos, sin necesidad de entrar en comparaciones. Pero reconocer que el componente es malo y caro no es suficiente. Ni siquiera lo que hace para resolver el problema.

Con todas las promesas y estrategias que han quedado en el aire, a la población no se le puede hablar de fórmulas para superar la crisis eléctrica. Es posible que no quede una que no se haya barajado para resolver siempre en determinado plazo el acuciante problema. ¿Y qué ha pasado?

Hoy ha vuelto a plantearse la privatización de las distribuidoras para encarar el déficit financiero. ¿Pero acaso no sería más factible despolitizarlas al máximo y hacer más eficiente su administración? Al no manejarse con criterios políticos Marranzini puede exhibir luminosos logros administrativos en la CDEEE. El gran problema para él lo representa, sin embargo, que la respuesta a la crisis eléctrica está relacionada con la voluntad del Gobierno. Y sin recursos para pagar la generación nada se puede hacer, por mejor administrador que se sea.

El Nacional

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