Gdynia, Polonia, EFE. Estaba escondido. Su nombre no sobresalía por encima del resto. Era uno de los tapados de Croacia. Con todos los focos puestos sobre Luka Modric, Mario Mandzukic tenía pocas opciones de ser señalado como una estrella. Pero ante Irlanda, el delantero del Wolfsburgo mostró su talento y su olfato goleador para ser señalado como uno de los vencedores de la jornada.
Ya lo dijo Andy Warhol. Aquella frase del artista estadounidense se cumplió a rajatabla. En el futuro todo el mundo será famoso durante quince minutos. Todo el mundo debería tener derecho a 15 minutos de gloria, dijo hace décadas.
Pues Mandzukic ayer consiguió superar esa cifra y logró 90 minutos de fama gracias a sus dos tantos ante el equipo de Giovanni Trapattoni. Con buenos números en su club (doce goles en la Bundesliga), siempre fue eclipsado por otros goleadores más mediáticos.
Su nombre no ha sonado demasiado en Alemania. Otras figuras como Mario Gómez, Klaas Jan Huntelaar, Lukas Podolski, Lewandowski o incluso Raúl González han estado por encima.

