NUEVA YORK. AP._ Rob Manfred sabe que muchos fanáticos están disgustados por la disputa financiera entre las Grandes Ligas y el sindicato de peloteros durante la pandemia.
“Necesitamos volver al terreno, y necesitamos, en un ambiente menos cargado de emociones, comenzar con las conversaciones sobre la manera en que nosotros _y ese `nosotros’ en la frase significa la oficina del comisionado, mi personal, los clubes, la MLBPA (el sindicato) y los jugadores_ podemos ser mejores en adelante”, dijo Manfred el miércoles, durante una entrevista con The Associated Press.
“Estamos en deuda con nuestros fanáticos para ser mejores de lo que hemos sido en los últimos tres meses”.
La pretemporada se interrumpió el 12 de marzo por la crisis sanitaria mundial. El 26, día en que debió haberse inaugurado la campaña regular, las partes llegaron a un acuerdo inicial, el cual contemplaba que los peloteros devengaran salarios prorrateados, obtuvieran 170 millones de dólares como adelanto de su sueldo y recibieran garantías del pago por el tiempo de servicio en caso de que no se alcanzara a disputar un solo encuentro en el año.
Cuando quedó claro que la única forma de comenzar la temporada era en parques sin público, los dos bandos libraron una batalla pública sobre lo que ese acuerdo significaba.

