SANTIAGO. A partir de la próxima semana el jugador Manny Ramírez, quien ha pisado el estrellato en las Grandes Ligas, será examinado en una de las ligas más difíciles del mundo, la dominicana.
Desde ayer Manny sigue siendo Manny entró a la realidad de la pelota criolla y se expondrá por iniciativa propia al escrutinio de Dios y de millones de dominicanos que le siguen.
También montará su escaparate a los equipos del béisbol, a los que pretende impresionar para volver a la Gran Carpa.
Ramírez fue abordado por una abrumadora batería de periodistas a los que mantuvo a raya con las frases: Gracias al Señor. El Señor es el que sabe, y con respuestas cortas sobre béisbol.
Sonriente, sereno, con la mirada firme y la voz directa, Manny contestó preguntas sobre su fe cristiana, que le ayuda a abandonar los errores del pasado.
Las cosas malas hay que dejarlas atrás y ver el presente. El pueblo dominicano recibirá en esta presencia mía con las Águilas Cibaeñas, equipo al que vengo a integrarme de manera efectiva, el empeño por ayudarlas a ganar y la fe cristiana que el Señor me ha dado .

