CHICAGO.- Manny Ramírez admitió que está librando una batalla cuesta arriba tratando de alcanzar su nivel de confort faltando menos de tres semanas para el final de la temporada.
Como yo dije, no he jugado por dos meses, dijo Ramírez, quien no tiene un hit de extra-base en sus primeros 39 turnos con los Medias Blancas.
Yo lo que estoy tratando de hacer es alcanzar mi ritmo y estar listo. Pero estoy contento de estar aquí. Podría estar en otro equipo que no está yendo a ninguna parte, pero estoy en un equipo que está peleando en una carrera por el gallardete o lograr el comodín.
Ramírez dijo que la transición de jugar en el bosque izquierdo para los Dodgers a ser exclusivamente un bateador designado con los Medias Blancas no ha sido dificultosa.
La cosa dificultosa para mí es no haber jugado tanto, y entonces cuando estás ahí te sientes como perdido, como en el entrenamiento primaveral, dijo Ramírez. Como dije, faltas por dos meses y no importa lo bueno que seas. Esto es un asunto de sincronización.
El martes, Ramírez se ponchó tres veces y fue abucheado después de su tercero. El tiene de 15-4 en sus últimos cuatro partidos y en 13 encuentros con los Medias Blancas no ha pegado un extra-base ni ha remolcado una carrera.

