La recuperación de más de 6,500 armas ilegales de que ha dado cuenta la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, es un dato importante en la batalla contra la criminalidad y la delincuencia. Menos armas en las calles se traduce en menos tragedias y más seguridad para la población.
Pero con la recuperación de armas ilegales también es importante prestar atención a los casos de sicariatos que se han registrado últimamente. Hasta la subdirectora de la cárcel de Rafey, en Santiago, Laura Ricardo, fue víctima de un atentado con todas las características del sicariato por encapuchados que se desplazaban en una motocicleta.
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