En mi artículo de la semana pasada, cité 12 obras que Leonel Fernández prometió construir durante este cuatrienio que agoniza. En presencia de no pocos jefes de Estado de Latinoamérica, el presidente comprometió su palabra de que construiría aquellos proyectos, y sin embargo, al término del mandato, no se han iniciado.
El espacio de que dispongo no me permitió enumerar otras promesas que se han quedado en el tintero. En esta entrega señalaré otros 10 incumplimientos: 1) Convertir el Banco Agrícola en Corporación de Crédito Agropecuario. 2) Establecer agencias de microcrédito para promover oportunidades de empleo para los más desvalidos. 3) Superar la modalidad del paquete todo incluido en el sector turístico a fin de atraer turistas de mayor calidad. 4) Diversificar la oferta turística, para que en lugar de playa, sol y arena, el país desarrollase el turismo de montañas, de aventuras, de cruceros, de deportes. 5) Instalar y operar dos centrales a carbón mineral de 600 megavatios cada una. 5) Implementar el programa Tarjeta Joven Universitaria para jóvenes con talento que requieran de apoyo para sus estudios.
6) Crear la Red Pública Única con el propósito de integrar todos los hospitales y centros de salud públicos en un esquema regional, de carácter descentralizado y autónomo. 7) La construcción de los edificios de aulas de la UASD en San Pedro de Macorís. 8) Construir el Centro de Apoyo a la Competitividad y Productividad Empresarial. 9) Construir ciudades culturales en las provincias, y 10) Remodelar, ampliar y reconstruir las edificaciones del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
Ninguna de estas ofertas fue acompañada de acción en esta administración moribunda, y esos incumplimientos son los que ponen en duda que el cambio que Danilo Medina jura encarnar, se aproxime a la verdad. Él y quienes lo acompañan son más de lo mismo.

