BAGDAD (AP).- Dos camiones cargados de explosivos que fueron detonados el sábado al norte de la capital iraquí mataron a por lo menos 16 personas. El gobierno iraquí quiere demostrar que puede proteger a la población tras el repliegue de los soldados estadounidenses de los principales centros urbanos hace casi dos meses.
Empero, una serie de ataques espectaculares que han matado a centenares de personas en las ciudades importantes y zonas remotas han planteado dudas de si la tropa iraquí está a la altura de las circunstancias.
El ataque más mortífero del sábado ocurrió hacia las 8 de la mañana cuando un conductor suicida que manejaba un camión atacó una pequeña comisaría policial en la remota aldea de Hamad, al norte de Bagdad, matando por lo menos a 12 personas, incluyendo seis policía, dijeron mandos policiales y del ejército.
La policía intentó detener al camión, disparando y obligando al conductor a cambiar de dirección hasta estrellarse contra una valla de hormigón armado cerca de un mercado. La explosión dañó la comisaría y varias casas y comercios cercanos, dijeron las autoridades. Además resultaron heridas 15 personas, dijo el agente.
Hamad es una aldea mayoritariamente suní en las afueras de Shirqat, otra población entre Tikrit, cuna de Saddam Hussein, y Mosul, que según el alto mando estadounidense es el último bolsón urbano de al-Qaida en Irak.
El ataque ocurrió tres días después que la policía iraquí neutralizara un vehículo cargado de explosivos en la misma zona, dijo el jefe de la policía de Shirqat, Alí al-Jubouri.
Creo que este ataque es una represalia por lo que hicimos, agregó. El segundo ataque ocurrió cerca de Mosul, en la ciudad de Sinjar, donde un camión cargado de explosivos y estacionado fue detonado hacia las 10:15 de la mañana, matando por lo menos a cuatro personas e hiriendo a 23, dijo otro agente.
Todos los agentes hablaron a condición de guardar el anonimato por no estar autorizados a dialogar con la prensa.

