Bangkok. EFE. – Dos nuevos ataques, que causaron la muerte de dos policías y 13 heridos, aumentaron hoy la tensión en la capital de Tailandia, cuyo corazón comercial continúa ocupado por manifestantes antigubernamentales, conocidos como los camisas rojas».
El primer ataque sucedió poco después de la medianoche, cuando un desconocido disparó una ráfaga de metralleta contra un puesto policial junto al cual se encontraba un grupo de civiles que -según versiones de testigos- momentos antes había increpado a los camisas rojas.
Según el portavoz de la Policía, general Ponsawat Pongsaroen, el agresor abrió fuego desde una motocicleta en la que escapó.
Unas horas después, se produjeron al menos dos explosiones, al parecer causadas por granadas, en un control de seguridad montado a escasa distancia del lugar en el que sucedió el primer ataque.
El Centro de Emergencias Médicas indicó que los dos incidentes ocurridos en el distrito financiero de Bangkok se saldaron con dos policías muertos y otros cinco heridos, al igual que cinco soldados y tres civiles.
La plana mayor del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura negó cualquier implicación en estos ataques, que tuvieron lugar mientras sus cabecillas siguen manteniendo la incógnita de si continuarán con la ocupación o pedirán a sus seguidores que se retiren.
Un mes después de que se hicieran con el control de esa zona de unos tres kilómetros cuadrados de extensión que alberga hoteles de cinco estrellas y lujosos centros comerciales, varios miles de camisas rojas siguen acampados al lado de montañas de desperdicios y tras las empalizadas hechas de cañas de bambú.
La situación política se ha complicado todavía más y el plan de reconciliación pende de un hilo por la entrada en escena de los llamados camisas amarillas, que acusan al primer ministro de ceder ante los rojos, sus rivales.
