Página Dos

Matar era su objetivo

Matar era su objetivo

Nelson Alvarado, de 44 años de edad, estaba preso por violencia doméstica. Pero una vez salió de prisión se dirigió a la casa de su antigua mujer con un único objetivo: matarla. Tras penetrar por una ventana de la casa, sin mediar palabras le propinó varias puñaladas a Luz Marina Arias Reyes, de 38 años, que le causaron la muerte.

El suceso consternó no solo a los vecinos del barrio María Auxiliadora, de Esperanza, sino que volvió a encender la alarma sobre la dimensión de los feminicidios.

La única protección de la víctima, una mujer indefensa que vivía en una humilde casita, era la prisión de su exmarido. Aunque la violencia de género desafía cada vez más la capacidad de las autoridades, el suceso ocurrido en Esperanza se presta, sin importar que sea otro de tantos, para garantizar mayor protección de las mujeres en riesgo de ser agredidas por parejas o exparejas. Tras ser encarcelado por violencia doméstica Alvarado era una amenaza para la vida de su víctima.

El Nacional

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