El procurador adjunto para el sector salud insiste en que la venta de medicamentos falsificados es un problema grave en el país. Si bien indicó que se trabaja para erradicar la práctica, Rafael Brito reconoció que en el país se falsifica cualquier tipo de medicamentos. Al intervenir en un taller sobre el tráfico de medicamentos ilícitos, el funcionario precisó que los fármacos más comunes falsificados son los relacionados con el aumento de la potencia sexual.
La verdad es que la adulteración de cualquier medicamento implica un riesgo para la salud, y de ahí la necesidad de que las autoridades tomen cuantas medidas sean necesarias para controlar el crimen.
Aunque Brito indicó que en 2015 fueron desarticulados dos de los cárteles más poderosos que incidían en la alteración de medicinas, procede, por las consecuencias, que no se baje la guardia hasta erradicar por completo un negocio que pone en riesgo la vida de los consumidores. Se trata de otra señal que no puede obviarse.

