Durante una disertación ayer ante la matrícula de la Asociación de Industrias, el Gobernador del Banco Central ofreció la buena nueva de que la economía dominicana mostró durante el periodo enero-julio un crecimiento promedio de 6.7%, sustentado en el comportamiento positivo de casi todas las actividades productivas.
Las cifras ofrecidas por el licenciado Héctor Valdez Albizu resaltan en que los sectores construcción (10.6%), zonas francas (10.1%), comercio (8.4%), salud (8.3%), comunicaciones (7.0%), transporte (6.9%), agropecuario (6.2%) y servicios financieros (6.4%), fueron los mayores aportantes al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).
Se resalta la pertinencia de ese informe en razón de que coincide con un prolongado debate sobre el desempeño de la economía dominicana, que según no pocos economistas, políticos y empresarios, ha retrocedido, se estanca o da vuelta en círculos.
Los involucrados en esa discusión tendrán motivos para respaldar o disentir de esas estadísticas, que sitúan a República Dominicana como la sexta economía de América Latina, con base al PIB per cápita, además de resaltar que el país ocupa la primera posición en ingresos por turismo; la segunda en remesas e inversión extranjera y la tercera en exportaciones en Centroamérica y el Caribe insular.
La verdad es que si la economía creció 6.7% en los primeros siete meses del año, incluido un 6.5% en julio, lo más probable es que ese crecimiento se mantenga por sobre los 6% a final de año, en razón de que el último cuatrimestre sería el de mayor actividad económica.
Llama la atención que los mayores aportes al crecimiento económico fueron dispensados por los sectores construcción, zonas francas, manufactura local y comercio, lo que indica que ese dinamismo estuvo vinculado con la generación de empleos y el incremento de la demanda interna, que creció en 7.4%.
También se resalta el protagonismo del capital privado en ese crecimiento del PIB, al aportar un 86% de la inversión total dentro de la formación bruta de capital y un 68% del consumo total, lo que indica que el 85% de la demanda interna de la economía proviene del sector privado.
Por el contenido en el informe del Banco Central, tanto en lo referido a estadísticas puntuales como a los comentarios sobre el comportamiento de la economía, todo parece indicar que el vaso está medio lleno, aunque en otros litorales se pregone que esta medio vacío.

