El Nacional
El ex presidente Hipólito Mejía calificó ayer de decepcionante, contradictorio y una burla a los dominicanos el discurso del presidente Leonel Fernández ante el Congreso, donde dijo que más que rendir cuentas de su gestión durante el año 2008, habló como si fuera el inicio de gestión.
Decepcionante, porque no dio respuestas concretas a la difícil y desesperante situación que hoy afecta a la población, caracterizada por un agravamiento de los problemas, tales como la delincuencia, desempleo, costo de la vida, corrupción, narcotráfico y falta de circulante en la calle, sostuvo Mejía.
A juicio de Mejía, el discurso del presidente Fernández fue demagógico, porque se limitó a repetir las mismas promesas públicas que ha hecho durante su más de 4 años al frente de los destinos del país.
Pero además, pobre y desconectado de la realidad que vive el pueblo, no aportó nada nuevo, una repetición de la misma retórica sobre la crisis financiera internacional y local, sostuvo Mejía en declaraciones escritas, distribuida por Héctor Guzmán.
El ex mandatario calificó de demagogo el discurso, porque mientras Fernández pide sacrificio a la población para enfrentar el impacto de la crisis internacional y el déficit del gobierno central, se despacha queriendo justificar la abultada nómina pública y anunciando nueva vez un programa de obras para un país que no está en crisis.
Para mí tuvo más valor el contenido de la homilía pronunciada por nuestro Cardenal cuando señaló que una buena parte de los males que afectan al país son consecuencia de nuestros propios errores, debilidades, irresponsabilidad y complicidades y que reconocerlo es el primer paso para una posible rectificación, señaló
Mejía llamó al Gobierno a ponerle atención a lo expresado por el arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio, quien lanzó duras críticas a la corrupción que, según dijo, invade a sectores amplios del país, al tiempo que lamentó el escándalo del fraude contra Hacienda de los Estados Unidos, en el que hay dominicanos involucrados.
Al pronunciar la homilía en el Te Deum en la Catedral de Santiago, De la Rosa y Carpio dijo que el narcotráfico es un mundo de mentira que hace esclavos a los que incursionan en él incluso a ciertas autoridades que no llegan a comprender que, tarde o temprano, serán descubiertas.
Por otro lado, Mejìa demandó del gobierno actuar sin contemplaciones ni corruptos favoritos, para combatir la delincuencia y el narcotráfico que arropan todos los estamentos de la sociedad.

