La fecha encuentra a los exponentes del genero musical dominicano con muchos retos por delante
José Antonio Aybar F.
aybarjo@gmail.com
La celebración del Día Nacional del Merengue este martes marcó la pauta para que los exponentes del género entiendan que solo a través de acciones contundentes lograrán sostener una industria en baja producto de la inercia de la mayoría de sus líderes.
La resaca del día después debe ser curada con la ejecución inmediata de proyectos viables. Los dos más urgentes: la reingeniería del método de promoción y la búsqueda de nuevos colores que conecten con las nuevas generaciones.
Ayer el banderazo comenzó cuando estaciones de radio de la capital y otras ciudades del país programaron merengue durante 24 horas, lo que convirtió el dial en una gran fiesta de la dominicanidad.
En horas de la mañana se llevó a cabo una ofrenda floral en el Altar de la Patria a la que acudió una nutrida representación de los principales merengueros.
El veterano Wilfrido Vargas tuvo a su cargo el discurso central, en el que aseguró que es necesaria la creación del Instituto Nacional del Merengue, por lo que hizo un llamado al presidente de la República, licenciado Danilo Medina y al ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez, hacer realidad este sueño de la comunidad artística dominicana.
«El presidente Medina ha demostrado ser un hombre visionario, un preocupado por las artes y por el desarrollo de los seres humanos. En ese orden el Instituto Nacional del Merengue vendría a ser una institución donde desde el estado dominicano se desarrollarían acciones para apoyar a los merengueros y al propio ritmo para ganar más espacios nacionales e internacionales», dijo el popular director de orquesta.
El músico nativo de Altamira, Puerto Plata, recordó que el presidente Danilo Medina ha dicho que el turismo debe ser la locomotora del desarrollo y el turismo no tiene un aliado más efectivo que el merengue, lo que hace impostergable la creación del Instituto Nacional del Merengue.
«El merengue es la patria dominicana convertida en ritmo. En las luchas por la consolidación de la patria durante los primeros años de independencia, ahí estaba el merengue», destacó Vargas.

