Opinión

MI VOZ ESCRITA

MI VOZ ESCRITA

Tengo entendido que Marx afirmó que la casualidad es una categoría histórica. A pesar de su concepción materialista, el insigne alemán quiso significar que no todo está sujeto a la voluntad del hombre, aunque se le considere la medida de todas las cosas. Sólo acepto un desmentido categórico si es del hermano Alvarito Arvelo; a quien considero el más autorizado de los humanistas dominicanos contemporáneos.

Descubrí, al abrevar en la autobiografía de Lee Iacocca, cerebro del diseño y la comercialización de los modelos que afianzaron a la Ford Motors Company en el mercado mundial que él la compartía, pues asegura que “en el mundo de los negocios es utópico aspirar al 100% de seguridad de éxito”; y el pueblo con su proverbial sabiduría,  advierte que “hay que pensar en el pollo, pero también en el moquillo”.

No pretendo que mis consideraciones se interpreten como  planteamientos filosóficos. ¡Dios me salve! Amo la filosofía; pero de ahí a creerme capaz de interpretar los vaivenes de la realidad objetiva y subjetiva,  el trecho es largo. Ahora bien, pienso, y más que pensar, dudo; y en carrera tesonera ando tras la verdad, como aconseja René Descartes en El Discurso del Método.

Que el hombre es la medida de todas las cosas, no puede ser tema de debate; en tanto el hombre de hoy es el resultado que devino de alcanzar la calidad de homo-sapiens, grado superior de la cadena evolucionista, sin que importen las aberrantes creencias religiosas. Es en este último estadio conocido que aparece la capacidad de raciocinar del único espécimen humano del universo.

Esto lo traigo a cuento porque, en verdad, en el Partido Revolucionario Dominicano no hay un liderazgo cierto. Existe, eso sí, un liderazgo coyuntural fuerte, porque “la gente está que se agarra hasta de un clavo caliente”, y confía en que con un poquito de suerte la nave perredeísta llega a puerto seguro.  

Sin embargo, el entorno oportunista y trepador podría hacerla zozobrar. Sus apetencias le hacen confiar en que Miguel Vargas no podría prescindir de sus “lealtades” por temor a una soledad a la que él dizque teme, pero que aún no conoce en toda su dimensión. Ojalá no sea tarde cuando se precise entender que siempre, ¡siempre! “es mejor estar solo que mal acompañado”.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación