Kong Qiu, filósofo chino, (551 aC), conocido más como Confucio, es el creador del confucianismo, mientras que Herbert Spencer, filósofo inglés, fundó el evolucionismo progresivo; no el biológico que demostró Charles Darwin con su tratado sobre El Origen de las Especies o Selección Natural.
Sin embargo, es Confucio, y no Spencer, quien estratifica la progresión del ser humano, y la establece a partir de la tercera edad. Confucio dice: El hombre, a los cuarenta se hace responsable, a los sesenta respetable y a los ochenta venerable. El punto inicial, aún me intriga.
¿Es que 500 años (aC), la conducta de niños y adolescentes carecía totalmente de conciencia y que la primera etapa de la adultez, ya se consideraba perdida, como ahora, por la influencia de factores externos? Pienso que la falta de raciocinio en la niñez, desde tiempos inmemoriales, es suficientemente obvia.
Sobre la adolescencia, me remito al neurocientífico Salvador Martínez. Este asegura que en los pubescentes la falta de intuición, es debido a que una parte considerable de las neuronas prefrontales del cerebro está desconectada. No me extrañaría que esa sea la causa de la regresiva actitud de Hatuey, y que también a eso se deba su resistencia a acatar el consejo de los años.
Hatuey es un megalómano patológico y, además, empedernido. Él sabe que ante las cataclísmicas ejecutorias de Leonel, lo conveniente para el país, antes con Miguel y ahora con Hipólito, es un cambio estructural que acabe con el narcotráfico y la corrupción de Estado, la delincuencia, el alto costo de la vida y la falta de esperanza que mantiene en vilo a los dominicanos.
Sin embargo, sugiere entendimiento entre Hipólito y Miguel, buscando hacer un valladar con peccatas minutas para coadyuvar con la estrategia del PLD que persigue falsear la realidad con una encuesta que arrojaría un repunte incierto de Danilo, luego de su caravana del domingo. La ley de promedio no falla. ¡Hipólito Presidente! Aunque le pese al diablo, a Hatuey y a toda su compañía
