LAKE BUENA VISTA, Florida (Del NY Daily News).- Para ser justos con esto, Brian Cashman abrió el campo de los Yankees hace tres semanas diciendo que las expectativas eran demasiado altas para Michael Pineda. Pero en ese momento, él habló mayormente acerca de la necesidad del joven derecho de desarrollar un mejor cambio.
El por seguro no anticipaba que la velocidad de la bola rápida fuera un problema.
Pero ahí estaba Cashman el pasado sábado admitiendo que no estaba seguro de por qué la velocidad de Pineda no estaba encendiendo la pistola de radar.
«Es una difícil situación porque él es nuevo para nosotros», dijo el gerente general de los Yankees. «No tenemos un historial de experiencia con él, así que vamos a ir conociéndonos uno al otro. Yo sé que él se siente bien, pero y no sé que hacer con eso».
Y eso fue antes de la apertura de Pineda el sábado contra los Bravos, durante la cual su bola rápida osciló mayormente entre 89-92 mph, lo cual dista mucho de las 95-97 mph que convencieron a Cashman para dar a Jesús Montero por él en un cambio con los Marineros en enero.
Pineda, cuya bola rápida fue cronometrada en números similares en su primera apertura, fue capaz de atravesar 2.2 episodios sin mayores problemas, permitiendo una carrera. Sin embargo, los Bravos estuvieron encima de su bola rápida, batéandola duro, y Pineda se apoyó mayormente en su curva y cambio para salir de problemas y permitir cuatro hits y tres bases por bolas mientras hacía 56 lanzamientos.
¿Importa eso el 10 de marzo? Obviamente no si Pineda está lanzando a 95 ó más alto cuando llegue abril. O si es típico de él comenzar a construir velocidad cuando se va acercar la campaña.
Pero yo hablé con un escucha de la Liga Americana hace unos días quien sacó sus notas del pasado entrenamiento primaveral cuando vio a Pineda en Arizona, y dijo que lo había medido a 93-96 en sus tempranas salidas de marzo. Eso es bastante diferencia de 89-92.
El sábado la velocidad de Pineda no pareció mejorar un pelo mientras trabajada hacia el tercer episodio, lanzando más consistentemente en 92. Mas aún, cuando llevó a 3-2 a Dan Uggla con dos outs en el tercero, sabiendo que sería su último bateador debido a la suma de lanzamientos, él lo caminó con una curva a 83 mph en lugar de retarlo con su bola rápida.
Después de su salida, Pineda dijo que se sintió bien e insistió en que la velocidad no era algo que le preocupara.
«No me concentro en eso ahora mismo», dijo. «Quiero hacer un buen lanzamiento y estar listo cuando la temporada abra. Yo estoy conservando un poquito. Yo tiraré un poquito más duro, un poquito más duro, y luego en mi última apertura del entrenamiento primaveral, tiraré más duro porque quiero estar listo para la temporada».
El dato
Más fuerte 2011
El gerente de los Yankees dijo que habló con un escucha de la Liga Americana que le señaló que en la primavera pasada vio a Pineda lanzar en Arizona y que lo había medido entre 93 y 96 en sus tempranas salidas de marzo, muy diferente de 89-92.

