Michelle Bachelet, Dilma Vana Rousseff y Cristina Fernández de Kirchner están marcadas, cada una de ellas, por una prolongada y sacrificada carrera política que las llevó a ocupar, respectivamente, la presidencia de Chile, Brasil y Argentina. No llegaron por sus lindas caras.
Se equivocan quienes piensan que la gloria de Cristina Fernández corresponde a su esposo, el desaparecido presidente Ernesto Kirchner. Al revés. Ella hizo de él un político exitoso durante 37 años de matrimonio. Ingresan ambos en 1973 al Frente de Agrupaciones Eva Perón.
Fue senadora y diputada repetidas veces, entre 1995 y 2005, y destaca su activa defensa de los derechos humanos.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff se integró en los 60 a los grupos radicales de resistencia contra la dictadura de esos años, operando en las organizaciones activamente en las organizaciones de izquierda
Fue detenida en 1970, condenada por un tribunal militar sin garantías legales, estuvo presa durante 3 años, de 1970 a 1973, durante los que fue torturada. Al ser detenida se le llamó la Juana de Arco de la guerrilla, porque era uno de los cerebros de ésta.
Michelle Bachelet, hija del general Alberto Bachelet, quien luchó al lado de Salvador Allende, ingresó al Partido Socialista siendo estudiante de medicina. Tras el golpe del 11 de septiembre, su padre fue detenido y falleció en presión. Ella vivió en la clandestinidad, siendo expulsada de su país en 1975. Regresó en 1979 para sumarse a varios movimientos contrarios al régimen.
Fue ministra de Salud en el gobierno de Ricardo Lagos, y luego la primera mujer chilena en ser ministra de Defensa, y fue varias veces diputada y senadora.
Estos tres notables ejemplos, a propósito de la reciente nominación la esposa del presidente Leonel Fernández..
Ni a Trujillo se le ocurrió la llevar a la dominante y acaparadora Doña María Martínez de Trujillo a ocupar el primer puesto de la nación. La colmó de títulos y bienes; le alquiló escritores y le compró sombreros… Y miren, que a Trujillo se le ocurrieron cosas extravagantes.
