Algo, y grave, tuvo que haber pasado para que el director de Migración se haya volcado contra la Junta Central Electoral (JCE) sobre el caso de la desnacionalización de dominicanos de ascendencia haitiana.
Después de afirmar que el expediente de los domínico-haitianos estaba cerrado, ahora Ricardo Taveras alega que la JCE no apoderó de nada al organismo.
Y a manera de advertencia señaló que las desnacionalizaciones tendrán que resolverse dentro del Estado de derecho. Como ese no había sido su discurso, se intuye que algo ha ocurrido para que Migración le sacara los pies al espinoso caso. El presidente de la JCE, Roberto Rosario, tendrá que aclarar si es como ha declarado el director de Migración.
Y de ser cierto explicar a qué se ha debido. Jueces y juristas habían calificado como un atentado a la seguridad jurídica y el Estado de derecho que la JCE delegara su obligación en el caso de los domínico-haitianos. Que ahora se enreda todavía más.

