WASHINGTON. AP. Un cambio en los procedimientos del gobierno ha llevado a un gran aumento en la cantidad de gente que pierde su cobertura médica amparada por la ley de atención sanitaria de Obama debido a cuestiones migratorias y de ciudadanía.
Más de 400.000 personas han visto su seguro cancelado, casi cuatro veces más que el año pasado. El gobierno de Obama afirma seguir la letra de la ley, y este año eso significa un margen de tiempo menor para resolver cuestiones migratorias y de ciudadanía.
Sin embargo, grupos activistas señalan que el sistema del gobierno para verificar la cualificación de acceso al programa tiene problemas graves, y consumidores con derecho legal a recibir beneficios están pagando el precio.
“El mismo perro, distinto collar”, señaló Jane Delgado, presidenta de la National Alliance for Hispanic Health

