Moisés Alou construyó una carrera de estrella en el béisbol de las Grandes Ligas, la cual le permitió irse satisfecho 17 años después de su debut y con facultades para seguir aportando al juego. Por eso su trayectoria será compensada el domingo 18 de este mes cuando sea elevado a la inmortalidad del deporte dominicano, una elección que lo impactó cuando le dieron la información.
Sin embargo, la satisfacción no fue total porque Moisés no llegó a jugar con el equipo de su vida, los Yankee de Nueva York.
El propio jugador confesó que “lo único que lamento de mi paso por las ligas mayores es no haber vestido el uniforme del equipo de mi equipo favorito”.
“No me arrepiento de nada en mi carrera, pero me retiré con el dolor de no poder colocarme el uniforme rayado de los Yankees. Fue mi equipo favorito y siempre he sentido admiración por el conjunto y la organización,” dijo de manera textual.
El ex jugador, considerado uno de los mejores guardabosques del béisbol en el período 90-2000, desnudó su simpatía por los Yankees al conversar con reporteros en el acto donde fue presentado como próximo inmortal del Salón de la fama del Deporte Dominicano.
Dijo que fuera de ahí, no tiene nada de que arrepentirse ni lamentarse de su carrera de liga mayor, que inició en 1990 como un bisoño de los Piratas de Pittbsburg, equipo que lo firmó para profesionalismo a través del buscatelentos Neftalí Cruz, su edecán en la ceremonia del domingo 19 de octubre venidero.
Alou fue presentado junto a la prolífica anotadora Teresa Durán, en un encuentro con la prensa celebrado ayer en uno de los salones del Pabellón de la Fama, con el auspicio del Banco Popular Dominicano, Café Santo Domingo, Ferquido y Critical Power.
Algunos logros
Debutó en la Gran Carpa en 1990 con los Piratas, pero ese mismo pasó a los Expos, con los que jugó hasta 1996 bajó las riendas de su padre Felipe como manager del equipo canadiense. Se retiró el 2008 como un miembro de los Mets luego de 17 campañas en liga mayor, la mayor parte de ellas como figura de principalía en sus equipos.
Moisés es uno de los pocos jugadores dominicanos con un promedio vitalicio de .300 de average en las mayores. Promedió .303, conectó 332 cuadrangulares y remolcó 1,287 carreras. En 1,942 partidos en que vio acción, agregó una producción de 421 dobles, 2,134 hits. Se le consideró uno de los mejores guardabosques del negocio entre 1990 y el 2000.
Asistió a seis Juego de Estrellas (1994, 97, 98, 2001, 2004 y 2005) y ganó un anillo de Serie Mundial en el 97 con los Marlins, cuando le arrebataron el premio de Jugador Más Valioso del Clásico de Otoño.
EL DATO
Moisés Alou
Ha sido escogido por sus altísimos méritos como jugador de béisbol
y por los éxitos cosechados en las oficinas como gerente general de los Leones del Escogido y con el equipo de República Dominicana que en febrero del año pasado conquistó invicto la corona del Clásico Mundial de Béisbol.

