Es innegable que la creación de sectores paralelos a la Policía Nacional o a las Fuerzas Armadas están prohibidos por la ley, pero es una brutalidad la forma en que fue cerrado el local de la policía comunitaria en matanza, con 8 años operando a favor de aquella humilde localidad al sur de la histórica ciudad de los 30 caballeros.
Los moradores del lugar, a quienes felicitamos, llevan ese tiempo luchando ante la impotencia y falta de seguridad de ellos mismos, familiares, propiedades, niños, mujeres y ancianos, y esto es alentador, positivo, pues en matanzas, según las versiones de la mayoría de sus conciudadanos y entidades, existe poca comisión de crímenes y graves delitos, por el control, unión y decisión de que quieren vivir en paz, tranquilidad y luchan contra los fenómenos de la delincuencia, criminalidad, Violencia, e irrespeto. Si estos valientes hombres, mujeres, jóvenes y adultos se convierten en celosos guardianes y vigilantes de allí, jamás debieron ser perseguidos, detenidos ni llevados a la justicia y, por el contrario, merecen la solidaridad, el justo reconocimiento y una especial distinción como desea hacerlo el Consejo Dominicano de Derechos Humanos que presidimos, atorgarle el permio Comunidad Luchadora por la Paz del Año 2012.
Ese local visitaban coroneles, mayores, oficiales de la policía, quienes tenían plenos conocimientos de su vigencia, luchas, afanes, y, entonces, ¿Por qué no actuaron antes, sino al producirse una denuncia en medios de comunicación?.. ¡Quien calla otorga!
Lo que en verdad es que ellos no debieron usar el nombre o llamarle Policía de Servicio Comunitario, sino otra designación como Casa de la Comunidad, Departamento Comunitario del Pueblo, Local comunitario por la paz y el orden, entre otras nominaciones. La jefatura actual tenia conocimiento de ello y la bella y joven fiscal de Santiago, quien afirma nunca apoyo esta acción, ahora debían reunirse con los ideólogos, directivos, miembros del lugar de tan maravillosa idea, visitarles, hacer que ellos ofrezcan a la vivienda otra denominación, no tocar sus pertenencias por que son de ellos y fueron quienes las adquirieron y gozan del legitimo derecho de propiedad.
No se debe destruir ni mancillar el nombre de los conciudadanos y sectores de allí, porque ahora enviar miembros de la Policía o tomar el local para un cuartel, es impropio, aberrante, contrario a nuestros estamentos constitucionales, hasta un oportunismo de muy mal gusto. ¡Cuidado mucho cuidado! que esos comunitarios no están solos, y deseamos comunicarnos con algún directivo, visitarles junto a algunas autoridades. Copiamos algunos de nuestros teléfonos, no importa que estén intervenidos- 809-482-7082 Ofic. Y 809- 224-0825 cel.
La jefatura policial sabe cual es la situación del país y conoce al cojo sentao y al mocho parao. Hay que mantener la paz y tranquilidad con acciones prudentes y conciliatorias, Dijo Pitágoras: No aticen el fuego con una espada, prudencia es más excelso de todos los bienes, refería Epicuro.
Ellos actuaron de buena fe, y esto no se presume. Ellos han probado su sana intención por su terruño y, amen.

