SAN JUAN , Puerto Rico. La dominicana Aida de los Santos, la empleada doméstica que el pasado 11 de agosto fue acusada en ausencia, como la presunta asesina de Georgina Ortiz, ex esposa del juez jubilado del Tribunal Supremo, Carlos Irizarry Yunqué, podría llegar hoy a esta isla en forma voluntaria, para enfrentar un juicio criminal.
Según informes, cuando la mucama llegue a Puerto Rico, su abogado Aron Fernández Flores, del bufete Santiago Mercado, de Bayamón, la estará esperando en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marin.
Se dijo que el Servicio de Inmigración de los Estados Unidos tendrá a su cargo la entrega de la mujer dominicana a la División de Extradiciones del Departamento de Justicia, la cual a su vez la entregarán a la Policía, para que ejecuten la orden de arresto.
De los Santos será llevada posteriormente ante un magistrado, luego de que se diligencie la orden de arresto y sea ingresada en prisión, por no poder prestar la millonaria fianza que se le señaló.
El asesinato de la esposa del ex juez ocurrió en la tarde del 17 de agosto del 2010 en el apartamento que la víctima compartía con su esposo, en el condominio Laguna Terrace, en el Condado.
La dominicana, quien para la fecha de los hechos llevaba más de 10 años residiendo en Puerto Rico de forma ilegal, también se hacía llamar Carmen Pichardo.
De los Santos, de 51 años de edad, fue detenida horas después de que el juez Irizarry Yunqué hallara el cadáver de su esposa, que fue muerta de una cuchillada en el cuello.
Según las autoridades, la dama comenzó a dar diversas versiones e inclusive en una de ellas dijo haber visto a un hombre que había matado a la mujer. Fue declara sospechosa, después testigo. Mientras aguardaba como testigo en un albergue del Departamento de Justicia intentó suicidarse y posteriormente, las autoridades federales la deportaron a la República Dominicana.
Se recuerda que la juez Ladi V. Buono, al determinar causa le señaló una fianza de $1.2 millones. Con la orden de arresto, el Departamento de Justicia tenía que iniciar un proceso a través del Departamento de Estado de Puerto Rico con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, que a su vez solicitarían la extradición a la República Dominicana.
Empero al De los Santos optar por viajar voluntariamente a Puerto Rico, las autoridades dominicanas le permitirían la salida, ya que no se expone a la pena de muerte. La República Dominicana no extradita a sus ciudadanos a jurisdicciones donde podrían enfrentar la pena capital.

