Una mujer y dos hombres fueron los primeros que denunciaron ante la Fiscalía del Distrito Nacional la extorsión y el chantaje de que eran objeto por parte de una red integrada por el propietario de una compañía de detectives.
Las personas, cuyo nombres se omiten por asunto de privacidad, acudieron a la Fiscalía a hacer la denuncia el 24 de septiembre, el 11 y el 21 de octubre. Uno de los afectados hizo un envío de aproximadamente 11 mil dólares el primero de octubre ante la presión de los extorsionadores.
Uno de los timadores fue capaz de decir a una de sus presas que había sido contratado por una agencia de los Estados Unidos para darle seguimiento en el país.
Le manifestó que las personas que lo contrataron en su condición de detective privado tenían malas intenciones con él, pero que quería ayudarlo y procedió a enseñarle un álbum de fotografías sosteniendo relaciones sexuales con su novia en el motel Si o No.
Luego de enseñarle las fotos le requirió el pago de 500 mil dólares para entregarle todas las imágenes fílmicas y fotográficas y detener así el daño moral que supuestamente alguien quería hacerle.
Posteriormente la pareja que había grabado en el acto sexual fue contactada por la Internet y les enviaron un correo desde la dirección electrónica usa.investigator@hotmail.com y los números telefónicos 829-522-6179 y 829-290-9399, dándole un ultimátum para el pago de los 500 mil dólares.
A través del email también les enviaron una fotografía desnuda sosteniendo relaciones sexuales y era amenazado con difundir todos los vídeos y fotografías que tenían disponibles, remitirlo a sus amigos y venderlos en los centros de trabajo.
El grupo integrado por Francisco Alberto Carela Castro, Marino Enrique Carela Vilorio y José Bianny Garcia quedó al descubierto.

