Hace varios días vimos la presentación del visionario proyecto; Muro Energético Fronterizo, en el programa Revista 110 que nos pareció necesario destacar y ponderar dado el impacto que el mismo pudiera tener en nuestro país desde el punto de vista energético y de seguridad nacional con el tema migratorio desbordado.
Este interesante proyecto presentado por sus promotores el arquitecto George Hazim y el Ing. Nuclear Ramsés Lendar parte de dos necesidades y factores que hoy gravitan sobre la Republica Dominicana y que son el tema eléctrico y fronterizo y los altos costos que ambos casos están representando para nuestra economía.
El mismo plantea la construcción de un muro autosustentable y energético a lo largo de nuestra frontera de 391 km con paneles solares para generar energía eléctrica limpia y renovable para aprovechar nuestro mayor activo que es el sol que nos aporta intensamente sus rayos ultravioletas en promedio de 290 días del año. Según sus promotores esta obra puede realizarse en un año a un costo de 524 millones de dólares y por sus dimensiones y cantidad de paneles a colocarse pudieran aportar 273 megavatios al día generando un considerable ahorro de divisas para las finanzas públicas al no tener que importar combustibles fósiles, contamines y dañinos al medio ambiente.
La obra contempla la construcción de un muro de hormigón prefabricado de 20 pies de altura en cuyo tope estarían colocados los paneles solares apuntando hacia el lado dominicano, una carretera hacia el lado oeste bordeando el mismo para el patrullaje militar y en el borde limite hacia el país vecino una vaya metálica galvanizada de 12 pies de altura que permite mirar hacia el otro lado.
Tiene concebido 5 puestos de chequeos migratorios y aduanales con dos mercados binacionales en cada lado de los mismos, lo que permitirá un mayor control de lo que entra y sale de cada país, reduciendo el contrabando, la trata de personas, armas, drogas, carbón, etc. y aumentando las recaudaciones fiscales de ambos lados.
Sus promotores plantean que el gobierno no tendría que invertir un solo centavo para la construcción del mismo a cambio de ellos manejar y tener garantizada se les compre la energía eléctrica generada por 50 años. Esta idea merece ser ponderada y estudiada dado su potencial para enfrentar dos temas neurálgicos como son la inmigración descontrolada y los altos costos de la energía eléctrica.

