SAN JUAN. Puerto Rico. (El Vocero). Dolores Lebrón Sotomayor (Lolita Lebrón), fue una boricua de pura cepa que nació en Lares el 19 de noviembre de 1919. Fue el pueblo del grito el que vio crecer a una revolucionaria puertorriqueña quien desde muy joven formó parte del Partido Liberal y participó en actos pro independentistas. La muerte de un grupo de nacionalistas en la llamada Masacre de Ponce en 1937 la marcó y a partir de ese momento su visión política tomó otro giró y alimentó su conciencia nacionalista.
La situación económica de la época en Puerto Rico (1941) la llevó a emigrar a Estados Unidos. En la ciudad de Nueva York trabajó durante el día de costurera y en las noches se dedicó a estudiar. Allí en la Gran Manzana fue donde decidió ingresar al Partido Nacionalista de Puerto Rico, presidido por Pedro Albizu Campos. Una vez en el movimiento, Lolita promovió sus ideales socialistas y feministas.
Su amor y convicción por la lucha independentista puertorriqueña la llevaron a encabezar un grupo de nacionalistas que abrió fuego en el hemiciclo de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos el 1ro de marzo de 1954.
Antes de lanzar unos cincuentas tiros, la joven de 34 años, gritó: «Viva Puerto Rico Libre» y sacó la monoestrellada. El tiroteo, dejó heridos a cinco representantes.
Al momento de su arresto, una elegante Lolita exclamó a gritos: «Yo no vine a matar a nadie, yo vine a morir por Puerto Rico»
La mujer delgada de pelo negro, no actuó sola. Sus compañeros de lucha fueron Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero, todos sentenciados a morir por tentativa de asesinato y otros delitos. Sin embargo, el Presidente Henry Truman conmutó la sentencia de muerte a perpetua y Lolita fue encarcelada en la Institución Federal Industrial para Mujeres de Alderson, en West Virginia.
En 1979, la presión internacional llevó al Presidente Jimmy Carter a concederle una amnistía a Lolita, Irving Flores y Rafael Cancel Miranda, quienes habían cumplido 25 años en la cárcel. Andrés Figueroa Cordero murió en prisión antes del indulto presidencial.
Pero Lolita nunca abdicó a la lucha por un Puerto Rico libre. Participó activamente en la protesta contra la Marina de Guerra de Estados Unidos en Vieques. Incluso, fue arrestada y sentenciada a 60 días en prisión, por traspasar la zona restringida en Vieques, en el verano de 2001.

