Problemas de aprendizaje es el término general que se utiliza para denominar las dificultades de una persona para comprender, recordar e interactuar ante la información nueva.
Aunque normalmente los problemas de aprendizaje se detectan durante los años escolares, los signos de los mismos comienzan a manifestarse en edades mas tempranas.
Y aunque, ciertamente, el proceso de aprendizaje y desarrollo no es idéntico para todos los seres humanos, algunas conductas podrían alertarnos de la presencia de éste tipo de dificultad.
Por ejemplo, si su hijo presenta uno o más de los siguientes comportamientos, hay posibilidades de que manifieste algún tipo de problema de aprendizaje más adelante.
1. Empezó a hablar más tarde de lo usual (excepto en niños que crecen en ambientes bilingües), y cuando lo hace, presenta problemas de pronunciación.
2. Tiene dificultad para entender ordenes sencillas (pásame el juguete) o para comprender preguntas que se le hacen.
3. Presenta falta de interés en relatos o cuentos adecuados para su edad.
4. Tiene muchas dificultades para contar o repetir secuencias que usted le enseña.
5. No aprende, ni intenta repetir rimas infantiles que usted le cante continuamente.
¿Qué hacer si, ya sea por estos u otros signos usted sospecha que los problemas de aprendizaje podrían manifestarse?
Busque ayuda de un profesional capacitado que le confirme o no sus sospechas. Pídale que le de pautas para ayudar a su niño, no solamente en consulta, sino desde el hogar. Asegúrese de mantenerse informado por medio de fuentes fiables (¡La internet puede opinar casi de cualquier cosa sin necesariamente ser cierto o efectivo todo lo que diga!).
Ante todo, sepa que la evolución futura del desarrollo del niño en cuanto a su aprendizaje dependerá en gran medida de qué tan temprano se detecta éste tipo de problemas, y, por supuesto, los pasos que se siguen a partir de allí. Y a usted, como padre o tutor, le corresponde reconocer esos primeros signos.

