La enfermedad de Alzheimer, cuyo síntoma principal es la pérdida progresiva de la memoria de hechos recientes, es la más común de las enfermedades mentales.
Además de la obvia afectación que produce en el enfermo, el Alzheimer constituye también un cambio de vida radical para los familiares que conviven con el afectado.
Normalmente éstos no reciben mucha atención, ni información acerca de cómo tratar a su familiar enfermo, por lo que haremos algunas recomendaciones.
1. Comunicación continua. Procure mantener una comunicación abierta con el paciente, incluso si éste tiende al aislamiento. Hablarle de asuntos de su interés es importante para llamar su atención.
2. Exprese sus ideas claramente. Intente no dar órdenes simultáneas y ser conciso en las ideas que le expresa.
3. Establezca rutinas diarias. Las rutinas darán al paciente un sentido de seguridad e independencia que le ayudará. Si se está en la etapa inicial de la enfermedad, el paciente se beneficiará del uso de una agenda.
4. Uso del calendario de forma activa. Para ayudar a mantenerlo orientado, procure que tenga un calendario y reloj a la vista.
5. Sea empático. Muchas veces ésta enfermedad trae consigo cambios en el estado de ánimo. Propóngase ser tolerante.
6. Manténgalo activo. Incítelo a que lea el periódico, vea la televisión o practique alguna afición. Procure que se someta a programas de estimulación cognitiva, para ayudar al paciente a mantener una mejor calidad de vida por un tiempo más prolongado.
7. Cuídelo.., y respételo. Manténgalo alejado de situaciones que podrían suponer un riesgo; pero hágalo con tacto, sin que la persona se sienta tratada de manera infantil.
Claro está, que el tipo de recomendación dependerá de la etapa de la enfermedad en que se encuentre la persona, sin embargo, estos lineamientos generales son de ayuda para los familiares y los cuidadores.

