Opinión

Ni pies ni cabeza

Ni pies ni cabeza

El sector empleador ha presentado formal impugnación a la resolución que aumenta en un 20% los salarios mínimos no sectorizados, lo que ha sido rechazado por las centrales sindicales, en el reinicio de un conflicto que no parece tener pies ni cabeza.
Las confederaciones Patronal y de la Pequeña y Mediana Empresa reclaman que la resolución sea devuelta al Comité Nacional de Salarios para que se discuta junto a la reclasificación de las empresas, pero los sindicatos alegan que no es el escenario para debatir ese tema.

Mientras el hacha va y viene el salario mínimo se mantiene congelado en la ignominia y la mayoría de los empleados y trabajadores a ese nivel salarial no pueden acceder siquiera a una parte de la canasta de subsistencia.

El muy recurrido argumento de que un aumento salarial traería como consecuencia despidos masivos, debería ya desaparecer de los escenarios de discusión o diálogo obrero-patronal, porque sería como pretender que se obligue por siempre al burro a no comer hasta que se acostumbre.

Lo que debería resaltarse es que el incremento justo del salario mínimo conlleva a un mayor poder adquisitivo por parte de la clase trabajadora, lo que significa un incremento en la producción y comercialización de bienes y servicios.

La pequeña y mediana empresa no debe sostenerse o crecer sobre la base de salarios de miseria, sino por vía del mismo estímulo fiscal del que se benefician las grandes empresas, que reciben en conjunto más de 200 mil millones de pesos anuales en exenciones y exoneraciones.

Debe decirse que las Mipymes sucumben por bajas ventas o por carestía de materias primas, y no por los salarios que pagan a sus empleados, que nunca supera el diez por ciento del costo de producción, por lo que ese argumento puede definirse como burdo eufemismo.

Empleadores y centrales sindicales deberían entender lo peligroso que resulta jugar a la ruleta rusa con la paz laboral o, peor aún, con los estómagos de los trabajadores y sus familias. Lo mejor sería que la resolución del Comité Nacional de Salarios se ponga en vigencia de inmediato.

El Nacional

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