Uno de los personajes más fecundos en la historia de la ciencia fue Nikola Tesla, científico, inventor, físico, ingeniero mecánico, de origen serbocroata cuyos aportes y descubrimientos a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, son hoy parte de nuestra vida cotidiana y nuestro futuro sostenible. Sus grandes invenciones en el área de la energía eléctrica por corriente alterna, el electromagnetismo, el sistema de distribución polifásico, el motor eléctrico de corriente alterna, entre muchos otros, lo convierten en el padre de la energía eléctrica moderna, que a diferencia de otros contemporáneos de su época, su fin no era monetario sino el de contribuir a una mejor humanidad.
Hoy en día y gracias a su ingenio tenemos los electrodomésticos, podemos encender el televisor, encender las luces, oír la radio, el control remoto, el celular, el motor eléctrico que le permitió construir el primer carro eléctrico, que es hoy la alternativa necesaria para sustituir los medios de transportes que usan combustibles fósiles que tanto están afectando el clima de nuestro planeta y sus peligrosas repercusiones.
Tesla murió solo y con limitaciones económicas
Nikola Tesla hablaba nueve idiomas, estudiaba hasta veinte horas al día y dormía muy poco, él mismo confesaba que muchas de sus ideas les llegaban como una especie de visión, donde las visualizaba y las ejecutaba en su mente.
Entre las invenciones que patentó esta el control remoto, el primer barco radio controlado que usaba lo que él llamó su poder mental o sistema tele automático, la luz de neón, la iluminación fluorescente, las primeras fotografías de rayos X, y la idea que revolucionó el mundo de transmisión inalámbrica de energía eléctrica y la comunicación inalámbrica, estilo como se transmite hoy las informaciones por internet a través del wifi, cuya aplicación fue bloqueada porque afectaba los intereses económicos de quienes financiaban el proyecto porque iba ser gratuito y no les rendiría beneficios.
A pesar de su genialidad, descubrimientos y aportes, murió solo e incomprendido y con limitaciones económicas rasgos acompañan a muchos de los grandes hombres.
Sus propias frases definen su sentir y su pensamiento: “Nuestras virtudes y nuestros fallos son inseparables, como la fuerza y la materia, si uno intenta separarlos el hombre simplemente deja de ser hombre”.
“Dejen que el futuro diga la verdad y evalúe a cada uno de acuerdo a sus trabajos y a sus logros. El presente es de ellos, pero el futuro, por el cual trabajé tanto, es mío”.

