No se alarmen, señores del poder. Del poder económico y político-institucional. No se alarmen. No quieran presentarse víctimas siendo victimarios de esta sociedad.
No griten cuando alguien favorece desmantelar estas instituciones putrefactas, este orden constitucional, en el que se ha conformado una dictadura disfrazada de democracia, un sistema de corrupción e impunidad que se roba gran parte de las riquezas generadas, siembra desigualdades y fabrica penurias sociales a granel.
Dictadura de enriquecidos contra empobrecidos, de hombres machistas contra mujeres, de adultos abusadores contra niños/as y jóvenes, de grandes delincuentes contra el pueblo honesto, de minorías depredadoras contra la naturaleza, del dogma contra la ciencia, de la mentira contra la verdad, de élites racistas contra inmigrantes haitianos/as. Cruel, violenta, desfachatada…
La tragedia de Emely devela la mezcla de esas atrocidades.
No se descompongan cuando se proclama la necesidad de reemplazar este gobierno, justicia, JCE e institucionalidad sustentada en una constitución neoliberal y trujillista, con adornos principistas que ustedes mismos violan.
No vociferen cuando se plantea la necesidad de una transición orientada por un gobierno provisional que convoque una Asamblea Constituyente soberana y participativa. Que cambie la carta magna y las nefastas reglas de juego imperantes.
Que se proponga el fin de la impunidad y el fin de la negación de derechos fundamentales y del secuestro de la democracia.
Ustedes merecen que las cosas se planteen de esa manera. No simulen. No calienten sus bocinas.
Ustedes ilegitimaron su propio poder. Abusando de él, usándolo para robar y matar de hambre, manejando Estado y territorio (suelo, subsuelo, sobre-suelo) como patrimonio particular. Corrompiéndolo todo. El pueblo se “jartó” y está movilizado vestido de verde, trillando su conversión en tsunami transformador.
Cierto que la conciencia colectiva promedio de esta sociedad todavía no ha asumido cabalmente ideas como las expresadas por los 17 que sirvieron de portavoces del manifiesto de 200 intelectuales, que adelantándose a lo que puede venir, suplantando el rol de Marcha Verde, en tono vanguardista llamaron a reemplazar este régimen ignominioso sin que todavía esa posibilidad haya madurado.
Cierto que el conjunto verde no ha adoptado una propuesta así. Pero no menos cierto es que ustedes, señores del poder, bloqueando el fin de la impunidad y nadando en una corrupción abrumante, están creando condiciones para ser desplazados por el pueblo, obviando las manipulables elecciones del 2020.

