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Nuestras inefables nulíparas

Nuestras inefables nulíparas

Ubi Rivas

Nulípara es el término que identifica al sexo femenino estéril, vulgarmente conocido como machorra, mujeres con dificultades o impedimentos físicos o voluntariospara procrear.

La providencia es extensiva a féminas que prefieren no procrear, reservan esas instancias sexuales a otra conveniencia, que el autor de esta disquisiciónprefiere derivar al lector su deletérea interpretación.

Nuestro vernáculo escenario incorpora a ese sutil cuello de cisne sexual, varias iluminadas representantes de la cultura nulípara o machorra, Celeste Woss Gil y Eurídice Canaán, altas referentes deexcelsas paletas.
Aniana Vargas, por siempre reconocida revolucionaria política.

Insomne demiurgo cancerbero de nuestras depredadas reservas boscosas.
Aida Cartagena Portalatín, reconocida poeta mocana.
Hilma Contreras, afamada porta lira de Macorís del Jaya.

Ningunas fueron asociadas creando prole con un sugestivoRubirosa verraco, yeguarizo o toro joco, sustrayéndose a sus lineamientos culturales, marcando bruñida impronta por sus reconocidos talentos.

Hasta arribar al vibrante escenario de hogaño, orientado por los anchurosos y sombríos vericuetos y veredas de la curiosidad, con el quizás imposible intento de ahondar en sus intangibles cofias, que nutren una difusa especificidad genérica.

Escenario de hogaño que identifica a tres nulíparas, gestoras de ponencias ciudadanas, volcando sus talentos coincidencialmente las tres en un mismo periódico, en inmancables entregas semanal, vierten los más variopintos juicios de valores relacionados con los temas nodales que cuestionan a nuestra sociedad.

Dos de las tres nulíparas, centran sus versiones en el lisiado costado de las falencias que acusan nuestra sociedad, con su medalaganaria y sui generis democracia, que ni es demos, ni es crato, sino una embudocracia, arbitrando el destino nacional conforme a sus egoístas e intocables intereses particulares, y ante cual superlativo montaje, siempre haresultado reducido el ámbito discrecional del Poder Ejecutivo.

Nunca estas dos nulíparas, versan en relación a una sugerencia al Poder Ejecutivo, o instancias aludidas.
Solo signadas por el cosmos de la crítica, y así, como que todo el resto, viene sobrando.

La tercera nulípara resulta y versa diferente, despachándose con ínfulas de pitonisa, estilo Baba Vanga, sugiriendo particulares providencias resolutorias a los principales nudos gordianos sociales que nos retan.

Economía, tránsito terrestre, narcotráfico, medio ambiente, seguridad ciudadana y salud, trabajo y abuso infantil, corrupción, tres causales, impunidad, cuestionable judicatura, y ¡ahh!, violencia de género.

Insoslayable evidente grimosadisminución cada vez mayor del estrecho margen de soberanía física que nos resta.
La imposible indetenible invasión pacífica de haitianos “incluyida”, estilo resorts, saturando nuestro país, ante cuyo inexorable inminente estallido, ningún gobernante ha expresado un contundente:
¡Basta ya!
¡Fuera todo extranjero indocumentado, mayoría haitiana, innecesario para soporte nuestra economía!
En ese universo confrontacional, nuestras tres inefables nulíparas, impenitentes empantalonadas, estilo George Sands, cuestionan.

Dos impenitentemente censurando.
La tercera decodificando y sugiriendo.

Por: Ubi Riva

subirivas30@gmail.com

El Nacional

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