Opinión

Nuestro país y Haití

Nuestro país y Haití

Permítanme  la honra de felicitar muy especialmente a mi maestro, el director de nuestro diario, por haber obtenido el premio del periodismo            nacional. Es don Radhamés Gómez Pepín, uno de nuestros valores forjados en la difícil materia de la comunicación. Ser justo honra, y hablo como testigos ocular y permanente, en las ultimas docenas           de años.

El caso de  nuestro país y el vecino  Haití,  dije una vez que  era el expediente que más tiempo me ha robado. 

Hemos visto que el cuadro haitiano no se  acaba de estudiar y hoy voy a volver a tocarlo en razón de las ultimas propuestas o su gerencias que ha formulado la prestante señora Hillary Clinton, que no dudo en lo absoluto de su buena intención con nuestro país, porque ella sabe que la distinguimos con amistad y simpatía, recordando que junto a su esposo el ex presidente  Clinton, ha disfrutado con nosotros en varias ocasiones y conoce como pocos  nuestras realidades y posibilidades para tantas cosas útiles.

Creo, con todo respeto que sus sugerencias deben ser ponderadas, por nuestro Jefe de la política exterior y nuestras autoridades, el presidente Leonel Fernández  Reyna, pero como dominicanos voy a reiterar mi posición.

 Haití ha sido el más responsable de que no conociéramos mejor nuestras respectivas realidades; nuestros vecinos no han estudiado bien lo que hemos hecho por ellos. Mucho más que aquí la construcciones, la agricultura, cortes de arroz, el café, venta de  frutas y otros están siendo realizados por los haitianos.  Y conste, simpatizo con lo que hemos hecho y puedo decir que he definido esa política a favor de aquel hermano pueblo como el mejor hijo de allí, en todos los conclaves internacionales, yendo a favor de ellos pidiendole a comunidad mundial que por  Dios que cumplan con ayudar aquel país. Balaguer me decía cuando le ofrecía enseñarle lo que iba a decir a favor de ellos: “No me lea nada, apoyo tu decisión”. Lo defendí en la ONU y desde aquí, y lo defenderé, pero he sido coherente. Cada país tiene sus respectivas leyes y somos pueblos soberanos, con religión, costumbres, e idioma distintos.

Creo que resulta  útil recordar que nos separamos de Haití después que fueron ellos  quienes nos invadieron  por 22 años en tiempos de sus vacas gordas, ya que eran la primera colonia que se independizó en América y contaban con una economía sólida. Aquí languidecíamos, pero nos sobraba aspiración y disposiciones. Es algo que con lamento no se ha notado en nuestros queridos vecinos  y se han descuidado mucho en organizarse mejor con un sentido bien nacionalista.

No es cierto que los dominicanos lo ignoramos,  pero ya no debemos insistir en casos que empañen la buena armonía que buscamos, los tiempos no están para divisiones ni muchos menos para intrigas y desarmonía; el mundo es victima de una crisis y esta crisis con divisiones no se  resuelve rápido, ni siquiera con las atinadas ocurrencias del nuevo presidente norteamericano Obama, quien ha sometido  salidas buscando amigos y entendimientos, como acaba de demostrarlo en la Cumbre de las Américas, celebrada recientemente en Trinidad y Tobago con nuestra región.

A propósito de buena voluntad y para sumar amigos, me gustaron  unas declaraciones de nuestro canciller Carlos Morales Troncoso, publicadas en el Listín Diario, lo felicito, muy atinadas, don Carlos. Relacionado con el tema que abordó del PRSC, ojalá Dios ilumine aquel partido PRSC que tanto sembró para el porvenir, aquel sector moderado, le urge a la democracia, pero hay que pagar un precio. ¡Cuánto diéramos porque resultara!

Quiero terminar rogando que cumplamos al pie de la letra las recomendaciones  médicas para controlar la propagación de la gripe porcina, y finalmente felicitar a los lideres de la nueva Feria del Libro, encabezados por mi amigo José Rafael Lantigua, por el entusiasmo para esta fuente de luz tan necesaria, para que nuestros relevos, los jóvenes no se nos pudran, y  puedan rescatarse y sustituirnos un día con verdadera preparación y salud, que es lo que necesita nuestra amada Patria.

El Nacional

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