París. EFE. La rivalidad entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el ex primer ministro Dominique de Villepin vuelve al primer plano político de la mano de acusaciones sobre comisiones en contratos armamentísticos y la responsabilidad en un atentado en Pakistán con once franceses muertos en 2002.
Sarkozy y Villepin, que llevan años vigilándose, volvieron a reanudar anoche su duelo particular con declaraciones cruzadas pero sin nombrarse mutuamente a cuenta de las recientes revelaciones del ex ministro de Defensa Charles Millon, que esta semana declaró ante el juez haber descubierto a su llegada al puesto en 1995 el pago de comisiones en la venta de submarinos a Pakistán.
Millon, nombrado al llegar ese año a la jefatura del Estado Jacques Chirac, fue el encargado por éste de poner fin a los pagos a responsables militares paquistaníes porque había pruebas de que una parte de ese dinero volvía a Francia y se la quedaron líderes políticos de la derecha.
Villepin confirmó ayer que cuando era secretario general del Elíseo con Chirac los servicios secretos le informaron de la existencia de esas comisiones que volvían, aunque no quiso precisar al ser entrevistado en televisión que esa mordida había ido a financiar la campaña presidencial en 1995 del que era el rival de su grupo en la derecha, Edouard Balladur, cuyo portavoz no era otro que Sarkozy.
El actual presidente francés se dio por aludido, y una hora más tarde a través de un comunicado del secretario general del Elíseo, Claude Guéant, -y también sin dar el nombre de Villepin.

