Nexcy de León, Matilde Fabián, Huchi Lora, Margarita Cordero, Andrés L. Mateo, Adriano de la Cruz, estaban en la mesa principal de la puesta en circulación de un libro sobre el ejercicio profesional de quien aseguran es el gran teórico del periodismo dominicano,
José Enrique Trinidad hizo de maestro de ceremonias, e inició el acto con el poema Honrar la Vida, en la Sala Aida Cartagena Portalatin, que pocas veces había estado tan repleta con periodistas de todas las tendencias, pero aunados en una fe común: su respeto por la ética profesional.
Abundaban los besos y abrazos y las felicitaciones mutuas. ¡Aquí estamos, seguimos de pie!, celebraba Brinella Fernández amorososamente testimoniando su experiencia como compañera de redacción de Núñez Grassals.
Matilde Fabián relató el paso del periodista por las redacciones y su batalla por la colegiación del gremio, junto a Bienvenido Álvarez Vega, Juan Bolívar Díaz, Quiterio Cedeño, Juan José Ayuso, Clodomiro Moquete, Roberto Valverde, y los hermanos Silvio y Emilin Herasme.
Otros narraron sus décadas de docencia en la UASD, en la Cátedra de Redac ción Periodística, donde lucho durante 33 años como Catedrático por renovar los programas, y dirigió la Catedra de Comunicación Social, como un maestro riguroso, inspirador, metódico y siempre dispuesto para el alumnado. Como alguien que siempre vio el magisterio como un servicio y compartió con su mentor Alberto Malagón, el indomable Radhames Gómez Pepín, Freddy Gaton Arce y Carlos Curiel el amor por la lectura y el arte de escribir.
Nexcy continuo la actividad diciendo que su único objetivo es que Núñez supiera “lo mucho que lo amamos y que no sembró en terreno baldío”, mensaje contundente y necesario en esta crisis del periodismo que Margarita Cordero denominó: “la antiética de los enganchados”, recordándonos que para ese periodista que fue José Martí el periodismo “no es crítica iracunda, ni aprobación bondadosa.
Es examen y propuesta”, pero sobre todo “dolor en el alma, al percibir el dolor de la sociedad”.
Solo ese dolor, aseguro, impedirá “el periodismo de rebano” y nos permitirá huir de la cosificación”, para rescatar el carácter dialogante y dialógico del periodismo que siempre ha representado Rafael NúñezGrassal, maestro a conciencia dentro y fuera de las aulas.
Abundaron los agradecimientos. A Fernely Lebrón por el diseño del libro; a José Pérez y Búho por la impresión, a los compañeros respectivos de Nexcy y Matilde, Cuchito y Bolívar, “mujeres honorificas”, como hemos denominado a los hombres solidarios, que las acompañan en todas sus batallas creativas y éticas.

