SAN JUAN. El obispo de la diócesis de esta provincia, monseñor José Dolores Grullón Estrella advirtió ayer que encabezaría las protestas si el Gobierno otorga los permisos para la explotación del yacimiento de oro llamado Las Tres Palmas.
Dijo que otorgar ese permiso constituirá un verdadero desastre debido a que el mencionado yacimiento de oro está aguas arriba de la hidroeléctrica de Sabaneta, a pocos metros del nacimiento de los ríos San Juan y La Guama.
«El día que se anuncie el otorgamiento de ese permiso todos los sanjuaneros estaremos en pie de lucha, oponiéndonos de manera resuelta y militante a esa explotación, porque costaría más la sal que el chivo», expresó el prelado católico.
Sostuvo que la explotación de ese yacimiento, ubicado en el corazón del parque José del Carmen Ramírez es una muerte lenta pero segura para los habitantes de esta provincia.
Señaló que aunque esa explotación de oro sea rentable, que deje todos los dólares y pesos del mundo, no se puede permitir, porque constituirá la desaparición de la producción agropecuaria del valle de esta provincia, aunque sea a largo plazo.
Puntualizó que a las lagunas que se construirán para la explotación del yacimiento de oro se les aplicará gran cantidad de cianuro, yendo a parar las aguas residuales al cauce del río San Juan de donde luego pasarán al lago de la presa de Sabana Yegua, por lo que sería un crimen para la vida, no sólo de San Juan, sino también de Neiba y Barahona».
El representante de la iglesia Católica en las provincias de Azua, San Juan y Elías Piña recordó que el río San Juan se conecta con el Yaque del Sur, en el lugar conocido como La Resbalosa, en Azua, y esas aguas, a través del cauce del segundo, van a parar a Neiba y Barahona, para irrigar las tierras sembradas de caña, guineos y rubros del agro.

