SANTIAGO.- Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, arzobispo de la Arquidiócesis de aquí, pidió a las autoridades continuar con la batalla que llevan a cabo contra la corrupción, el narcotráfico, la pobreza, la ignorancia, la delincuencia, la violencia y a favor de la educación, por considerar que con ella se estaría fomentando el desarrollo del país.
El planteamiento fue realizado este martes por la máxima autoridad de la Iglesia Católica en Santiago, al pronunciar la homilía en el Tedeum oficiado en la iglesia Nuestra Señora de la Anunciación, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.
La misa concelebrada, en la que estuvo presente monseñor Agripino Núñez Collado, fue la parte central de los actos que, con motivo de conmemorarse hoy el aniversario 166 de la Batalla del 30 de Marzo, actividad que fue encabezada por el vicepresidente de la República, Rafael Alburquerque, en representación del presidente Leonel Fernández.
Al referirse a la lucha contra los males que afectan a la sociedad dominicana, De la Rosa y Carpio consideró que esa batalla es necesaria que las autoridades la lleven a cabo y quien la entabla nunca se equivoca.
Luchar contra esos males y todo lo que hace adicto al ser humano son batallas pendientes, abundó el arzobispo de la Diócesis de Santiago, quien estimó que, de esa forma, se estaría emulando la Batalla del 30 de Marzo.
De acuerdo a su criterio, en el país se han librado muchas batallas en la mayoría de las cuales hemos salido triunfadores, pero necesitamos seguir luchando, porque nuestras vidas es luchar.
De la Rosa y Carpio pidió a Dios que el pueblo dominicano no entable batallas equivocadas ni inadecuadas sino que tomemos el batallar de la existencia humana en su justa medida.
Además del vicepresidente Alburquerque, estuvieron presentes los ministros de las Fuerzas Armadas y Administrativo de la Presidencia, Pedro Rafael Peña Antonio y José Manuel Bonetti; la Gobernadora Provincial, Nidia Bisonó; el alcalde, José Enrique Sued y el presidente de la Comisión de Efemérides Patrias, Juan Daniel Balcácer.
La Batalla
La Batalla 30 de marzo fue la segunda librada contra la dominación haitiana y se celebró en Santiago. Antes de iniciar la batalla los dominicanos se aprestaron a realizar preparativos que consistían en obtener dinero para la compra de armas. La ayuda de Ramón Matías Mella y Pedro de Mena fue muy importante.

