LONDRES. (BBC Mundo).- El cardenal Darío Castrillón, de 80 años, iba a dirigir el próximo sábado una misa en latín en la mayor basílica católica de Estados Unidos con motivo del quinto aniversario de la proclamación como Pontífice de Benedicto XVI.
Los organizadores han decidido que no participe en la ceremonia después de recibir numerosas quejas de las víctimas de abuso sexual en Estados Unidos.
La Red de Supervivientes de las Víctimas de Abusos de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas inglesas) interpeló el martes al Papa y al arzobispo de Washington para que no permitieran que Castrillón dirigiese la misa.
Aunque ambos se habían distanciado públicamente del cardenal, ninguno ha intervenido directamente.
La decisión de apartar a Castrillón como oficiante fue tomada por el Instituto Paulus, el grupo laico que organiza la misa después de que curas locales dijeran que no asistirían al oficio y de que se elevara el nivel de oposición pública al evento, según informa la periodista de la BBC en Washington, Madeleine Morris.

