La actitud individual de Omara Portuondo y Olga Guillot frente a acontecimientos políticos de su Cuba natal, las separó por años. Olga emigró a Miami para convertirse en la Reina del bolero, mientras Omara permaneció en su tierra exponiendo ese mismo género y alcanzó el título de La novia del feeling. Pero tras más de un siglo de historia repartido entre ellas, el bolero produjo el milagro de su reencuentro al coincidir como invitadas especiales al Tercer congreso de música, identidad y cultura, en el Centro León de Santiago, esta vez dedicado al tema El bolero en la cultura caribeña y su proyección universal. Aquí está la prueba.

