En República Dominicana hay más de un millón de personas con discapacidad, los cuales en su mayoría residen en las zonas suburbanas marginadas y en las áreas rurales, establece un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Magino Corporán, director ejecutivo de la fundación Pro-Bien, así lo dio a conocer ayer durante los actos del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Anotó que un aspecto importante para ese sector consiste en la integración y participación de las personas con discapacidad en la vida política, social, económica y cultural sobre la base de la igualdad.
Es necesario tomar las medidas para poner de relieve los progresos y los obstáculos en la aplicación de las políticas relativas a las personas con discapacidad y sus familias, así como promover la conciencia pública acerca de las contribuciones de las personas con discapacidad al desarrollo de sus comunidades, precisó.
Sostuvo que cada vez es mayor la pobreza y la discapacidad relacionados como causa y consecuencia, el acceso al desarrollo y a una vida digna, casi imposible de alcanzar para cientos de miles de personas con impedimentos físicos que apenas sobreviven.
Corporán dijo que un tema relevante a tratar es la prevención de la discapacidad en el trabajo, en el tránsito, en las comunidades y en los hogares.
Adujo que las causas de las discapacidades son de origen genéticas, congénitas o adquiridas. En esta última se identifican los accidentes de tránsito, laborales y del hogar, la desnutrición, insalubridad, las epidemias, fenómenos atmosféricos, las malas prácticas médicas y académicas, enfermedades discapacitantes, entre otras.
Consideró oportuno en el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, promover actividades encaminadas a lograr el objetivo del disfrute pleno e igual de los derechos humanos y la participación en la sociedad de ese segmento de la población.
Corporán precisó que eso se estableció en el Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad, aprobado en la asamblea general de las Naciones Unidas en 1982 y en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad del 2007.

