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ORTO-ESCRITURA

ORTO-ESCRITURA

Un amigo que escribe libros, voluminosos y profundos,  a quien le he dado un servicio de revisión  de estilo,  objeta que le cambie la palabra “boomerang” por la forma castellanizada “búmeran”.  Argumenta que la primera forma es como se escribe en inglés; le respondo que su libro está escrito en español.

Cuando  una   palabra  extranjera  nombra algo no conocido en nuestra lengua, es normal  su empleo. Los lingüistas llaman a este fenómeno “préstamo lingüístico”.  Pero un préstamo que no se paga, pues  muchas  de esas palabras se quedan en nuestra lengua, se ajustan,  asumen la forma de nuestro idioma. Ellas se adaptan y nosotros las adoptamos.

Ese proceso   conlleva la adecuación al sistema fonológico, gráfico y ortográfico del español y está regido por normas. Pero muchos hablantes del español somos concesivos con el inglés y preferimos escribir, por ejemplo, “boom” (explosión) aunque digamos  “bum”. Entonces ¿por qué no escribirla como suena?

Esa repetición de la vocal /o/, frecuente en inglés, parece que suena /u/, como la /e/ repetida  se pronuncia /i/, así debe  ocurrir cuando alguna de esas palabras ingresa al español y le damos acogida.  Ejemplo: bazuca (de bazooka) y fútbol (de football).  Igual, filin (de feeling)  como  yip (de Jeep). Es como le dijéramos a los vocablos extraños: “Te aceptamos aquí, pero te  sometes a nuestro orden”.

Esta misma línea puede seguirse con el nombre de un instrumento extraño a nuestra cultura y nuestra lengua, usado para fumar colectivamente determinadas sustancias.  La DNCD  y los medios de comunicación son rigurosos con su escritura: “hookah”, pero pronuncian “juca”. ¿Por qué no llamar juca a eso? ¿Por respeto al español o respeto a la lengua original de  la referida cosa?

La adaptación es un proceso inteligente con el que se enriquece un idioma, en nuestro caso el español. No hay que temer a escribir: baipás (de  by- pass),  baguete (de baguette), béisbol (de baseball) o bulevar ( de boulevard). Escríbalo así, si así es que decimos.

Trastocar y trastrocar

Respondemos una pregunta sobre la conjugación del verbo trastocar, que significa trastornar o cambiar el orden o estado de una cosa y,  como intransitivo pronominal, dicho de una persona: trastornarse mentalmente.   Es regular, como tocar (trastoco, trastocas, trastoca, trastocamos, trastocáis, trastocan).

Existe también la variante trastrocar,  el Diccionario le atribuye como  significado  “mudar el ser o sentido de algo, dándole otro diferente del que tenía”. Este verbo sí es irregular, se conjuga como contar: trastrueco, trastruecas, trastrueca, trastrocamos, trastrocáis, trastruecan.

De trastocar se deriva el sustantivo trastoque, mientras de trastrocar  se origina  el sustantivo trastrueque. Son formas incorrectas las siguientes: trastroque y trastueque.

La sazón

La palabra sazón   (condimento) es femenina. También lo es la expresión adverbial  /a la sazón/,  que quiere decir en ese momento.  Es bueno poner la sazón en la sartén….

El Nacional

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