Hay palabras que andan de boca en boca y por tanto no caracterizan a la persona que las usan.
Otras, en cambio, tienen un poder definitorio que permiten señalar al hablante como parte de una clase social, militante de una ideología o el carácter mismo de esa persona.
Basado en el derecho del hablante a escoger las palabras con las que quiere expresarse, revelo hoy un grupo de palabras que he anotado con el común denominador de que nunca las he empleado. Puede ser gusto, capricho, campesinada o timidez, pero todavía no las he necesitado. Helas aquí: Aplatanado, empoderarse, reingeniería, diáspora, perfomance, suboficial, gay, bragado, miembra, resiliencia y mojón.
No tengo nada que cuestionar a quienes incluyan estos vocablos en su léxico, pero no los prefiero. Por ejemplo, algunos emplean el adjetivo aplatanado para referirse a un ciudadano extranjero que se ha adaptado a nuestras costumbres.
Esa es la tercera acepción que recoge el Diccionario académico para el término.
Las dos primeras vinculan aplatanarse a Causar indolencia o restar actividad a alguien. Y por igual: Entregarse a la indolencia o inactividad, en especial por influjo del ambiente o clima tropicales.
Y por otro lado, está la diáspora, forma como se agrupa a los nacionales ausentes de nuestro territorio. En principio, sólo se refería a la dispersión de los judíos, ya se extendió a otros grupos humanos que abandonan su lugar de origen.
Empoderarse es palabra muy repetida en reuniones políticas, propia de teóricas y teóricos. El Diccionario de la RAE la señala como en desuso, pero la versión en línea indica que en la próxima edición (23ª) será incluida con el siguiente significado: (Del inglés empower) Hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido.
Hubo un tiempo en que un charlista tenía que plantear la reingeniería de la institución o empresa de la que hablase, pero yo me quedé sin usarla, aunque sé que el prefijo re transmite mucho poder al discurso, sobre todo político: reconstruir, redefinir, recargar, rediseñar.
Quien se mueve en los ambientes del arte tiene que saber lo que es un perfomance, yo si usara esta palabra la pronunciaría como se escribe, por eso prefiero decir presentación. Aquí cabe citar la palabra inglesa gay, que tiene en español muchos equivalentes, de acuerdo al público y el ambiente.
El ejercicio del periodismo me ha conllevado aprender los rangos militares y policiales y me desempeño bien hasta que en un hecho se involucra a un suboficial. Por suerte entendí que se trata de un sargento y así digo y escribo.
Me gusta ser inteligente y parecerlo, pero todavía no uso la palabra resiliencia, de moda en círculos intelectuales, ni soporto el femenino atropellante miembra.
El adjetivo bragado lo emplean algunos para calificar a un hombre como firme y enérgico, pero braga es la prenda íntima de la mujer. No prefiero esta palabra. En cuanto a la palabra mojón, para indicar marca, hito, borne, ¿por qué usarla? Me parece fea.
