La verdad es que no existe un consenso acerca de qué es y qué condiciones reúne el llamado outsider de la política, por lo que es frecuente escuchar definirlo de distintas formas, muchos dicen que los outsider son aquellos políticos que rompen con los viejos partidos y forman nuevos, otros los definen como aquellos que provienen de movimientos independientes locales que alcanzan fama; una de las definiciones más difundidas es que son personas que estaban fuera del mundo de la política, que entran a este para proponer cambios profundos en la forma tradicional de gobernar, que es un elemento sustancial de este fenómeno político que lo hace atractivo para los votantes pero sobre todo, para los medios de comunicación, quienes ven al nuevo actor político como una especie de celebridad del espectáculo.
Ya el fenómeno de los outsider ha llegado a la presidencia en países como El Salvador, México, Perú, Estados Unidos, Francia y cada vez más dominicanos opinan que el país está en las condiciones para que llegue a la presidencia ese outsider que podría ser el nieto de Trujillo, un doctor, un religioso, un comunicador o un empresario, entre muchas posibilidades.
Muchos que desconocen las múltiples experiencias internacionales donde los outsider en tiempo récord se apoderan de la atención de los votantes, piensan de manera equivocada que ya no existe tiempo para que en el 2024 este fenómeno político tome la presidencia del país, pero el caldo para su llegada está en una población que gobierno tras gobierno ve que siguen los mismos problemas como marcada inseguridad, altos precios, desempleo y una invasión haitiana pacífica que termina con nuestros bosques y consume nuestros limitados recursos.
Por: Angel Puello
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