Opinión

Pacto político

Pacto político

La nación demanda un pacto político para respetar la Constitución. Consagrarla como mandato supremo, ajeno a intereses y circunstancias, Para lo cual invitamos, primero, a los hombres de negocios para que asuman, una vez más, su compromiso con la estabilidad y continuidad del Estado. En ese orden, defender la autoridad constitucional por encima de los intereses políticos ocasionales.

La República es una, cuya solidez se proyecta en la fortaleza y crecimiento de la económica, es decir, en la actividad productiva, comercial y financiera. Romper ese orden extiende sus efectos sobre la economía.

Segundo, a los políticos, incluyendo a los del gobierno, en el entendido de que el poder emana de la voluntad popular, a veces secuestrada, fuerza auténtica que se impone a pesar de ser tergiversada o manipulada por las facilidades que ofrece en manejo del erario.

Obviar la condición del usufructo pasajero del poder suele conducir a la ruina, no sin antes aniquilar las bases institucionales del Estado, lo cual afecta el orden económico de manera inevitable. Con las primarias abiertas, la parte gobernante procura entronizar los medios de seguir, anulando las posibilidades de otros aspirantes.

La oposición suele ser culpable por acción u omisión, rol de complicidad que termina por embarrar a todos. En este caso, se trata del instrumento básico que afianza el interés nacional y permite el acceso al poder de las fuerzas preparadas para gobernar. La alternabilidad en el poder es la propuesta constitucional que garantiza la estabilidad, a la vez que propicia factores que amplían la participación policía y económica.

Tercero, corresponde a las fuerzas alternas -cívicas y sociales-, la tarea de difundir y defender el mandato constitucional como baluarte de respeto a los valores patrios e instruccionales que dan fe de su condición de permanencia a contrapelo de las luchas de intereses que se produce repetidas veces, a la hora de retener el poder, sin importar cuanto haya que arrastrarse o dañar para aposentarse en Palacio.

Hacer inamovible esta disposición frena las tentaciones que asoman tan pronto un dominicano asciende al poder, del partido que sea. Ha sido así con los últimos cuatro Presidentes.

La cuestión constitución y su mandato –incluyendo el que impide una nueva postulación de Danilo Medina en 2020-, es un compromiso nacional que une a todos los sectores para enfrentar las pretensiones de un grupo de seguidores del actual mandatario.

El Nacional

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